Los destrozos provocados por grupos violentos durante la marcha del jueves frente al Congreso demandarían $90 millones en reparaciones, según una estimación preliminar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El relevamiento incluye daños en mobiliario urbano, veredas, canteros y superficies verdes de la Plaza de los Congresos y sus alrededores.
El costo inicial deberá afrontarse con recursos del presupuesto porteño, mientras las autoridades avanzan en la identificación de los responsables para cobrarles el reparo. La recuperación del espacio público supone un desembolso que recae, en primera instancia, sobre los contribuyentes de la Ciudad.










