Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el costo del bono de $110.000 implicaría un gasto adicional equivalente a 0,26% del PBI, mientras que el aumento del 7,2% en haberes jubilatorios supondría 0,20% del PBI en 2025 y 0,42% en 2026, lo que acumula un total de 0,7% del PBI en solo dos años. Un golpe a las cuentas públicas que amenaza con desandar el histórico superávit logrado en el primer trimestre del año.
Desde el Palacio de Hacienda se denunció la irresponsabilidad fiscal de la oposición. El kirchnerismo y sus aliados no sólo omitieron detallar los recursos para financiar la medida, sino que incluyeron propuestas de dudosa factibilidad, como la eliminación de exenciones al IVA para directores de empresa, el impuesto a las sociedades de garantía recíproca o la nacionalización de fondos de entes. Medidas improvisadas, sin análisis técnico ni viabilidad legal.












