Diputados de Chile están impulsando un proyecto de ley inspirado en el plan penitenciario del presidente argentino, Javier Milei, conocido como "Manos a la Obra".
Este proyecto, que obliga a los presos a trabajar durante su condena, generó gran interés en el país vecino, y su impacto positivo captó la atención de diversas figuras políticas chilenas, quienes consideran que esta medida podría transformar el sistema penitenciario de su país.
El diputado chileno Roberto Arroyo, del Partido Social Cristiano (PSC), anunció la presentación de un proyecto de ley que busca replicar dicho modelo en las cárceles chilenas.
El plan argentino, implementado por el Ministerio de Seguridad bajo la dirección de Patricia Bullrich, establece que los presos deben trabajar en el mantenimiento de los establecimientos penitenciarios, cumpliendo con una función reparadora hacia la sociedad.
Esta iniciativa fue celebrada por toda la sociedad, ya que es vista como una medida justa y eficiente para asegurar que quienes cometen delitos no solo cumplan su pena privativa de libertad, sino que también contribuyan con su trabajo al bienestar de la gente de bien.









