El estudiante ecuatoriano de izquierda Leonardo Arias afirmó, durante una entrevista con el medio La Nación, que el Gobierno de Javier Milei es una dictadura y lo acusó de crear una supuesta "Gestapo".
Sus repudiables declaraciones se produjeron tras la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 681/2026 firmado por el presidente argentino, el cual introduce modificaciones en la normativa vigente para restringir el ingreso o disponer la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio contra Argentina o agredan al país.
Durante la entrevista, Arias afirmó: “Están creando una Gestapo de la opinión pública, eso es lo que realmente está haciendo Milei”.
En esa misma línea, pese a que el mandatario fue elegido democráticamente, el ecuatoriano sostuvo que el país atraviesa un proceso equiparable a regímenes autoritarios. “Los procesos pueden tomar formas nuevas. Tenemos el neonazismo, como alguna vez existió el nazismo”, expresó.
El decreto de Javier Milei
Las insólitas declaraciones fueron en respuesta al contenido específico del decreto de Milei, que apunta a regular situaciones vinculadas a la seguridad y la convivencia social. El DNU 681/2026 establece como causal de prohibición de ingreso o cancelación de residencia para extranjeros la incitación a la violencia o la difusión de mensajes de odio contra la Argentina, sus ciudadanos o sus símbolos patrios.
Leonardo Arias.
Desde el Gobierno remarcaron que la normativa no afecta el derecho a la libre expresión ni busca limitar el debate político o académico. De hecho, el texto oficial especifica que la medida no abarca el disenso ideológico ni las opiniones de carácter político, académico o periodístico que se encuentran amparadas por la libertad de expresión.
En ese marco, la Oficina del Presidente argumentó que la decisión responde a manifestaciones hostiles registradas recientemente por parte de extranjeros y que su objetivo principal es resguardar el orden público y la integridad de la República Argentina.
Las comparaciones realizadas por Arias con episodios históricos de extrema gravedad son totalmente fuera de lugar, especialmente en un contexto donde la medida representa una acción concreta para reforzar la unión nacional, sin avanzar sobre derechos fundamentales.