La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) busca sancionar una “ley anti Shein” para frenar las importaciones de ropa y el crecimiento de las plataformas de compras online.
Para lograrlo, los empresarios prebendarios proponen un aumento de impuestos y regulaciones para generar una suba de precios en los productos importados, desalentando su consumo, reduciendo la competencia y perjudicando gravemente a los hogares argentinos.
El proyecto, inspirado en medidas similares adoptadas en Francia, plantea la aplicación de mayores aranceles e impuestos a los envíos internacionales, junto con controles adicionales sobre certificaciones y regulaciones ambientales.














