Durante años, la izquierda latinoamericana se presentó como una alternativa “moral” frente a los gobiernos liberales y de centroderecha. Sin embargo, con el paso del tiempo, gran parte de sus principales dirigentes terminaron envueltos en causas de corrupción, condenas judiciales, pedidos de captura o escándalos institucionales.
Desde España hasta América Latina, el patrón parece repetirse una y otra vez: líderes progresistas acusados de utilizar el aparato estatal para enriquecerse, perseguir opositores o sostener estructuras políticas financiadas con dinero público.
La lista es cada vez más extensa y genera un fuerte desgaste sobre el relato histórico de la izquierda internacional.
Cristina Kirchner condenada por corrupción
En Argentina, Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en la causa Vialidad por administración fraudulenta contra el Estado. La investigación reveló un esquema de direccionamiento de obra pública durante los gobiernos kirchneristas, favoreciendo a empresarios cercanos al poder.










