En plena recta electoral y con un gobierno nacional que avanza exitosamente en reformas estructurales, el kirchnerismo volvió a recurrir a su manual más conocido: la campaña sucia. Esta vez, el blanco elegido fue el economista y diputado José Luis Espert, referente de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires, quien se vio obligado a responder a las acusaciones lanzadas por Juan Grabois, aliado de Axel Kicillof y parte del aparato de operaciones mediáticas del kirchnerismo.
“Jamás recibí fondos de los que se pudiera sospechar origen ilícito”, aseguró Espert en un video difundido en redes, donde repasó cronológicamente los hechos y desarmó, punto por punto, la versión impulsada por Grabois.
El economista explicó que conoció a Federico Machado en 2019, año en que aún no ejercía un cargo público, y que la relación fue estrictamente profesional y limitada. Machado le propuso presentar su libro La Sociedad Cómplice en Viedma, Rio Negro y luego lo contactó a través de una empresa minera guatemalteca, Minas del Pueblo, que buscaba asesoría económica.
“En febrero de 2020 recibí un pago de 200.000 dólares en una cuenta a mi nombre, radicada en Estados Unidos y declarada en la Argentina. Fue producto de un contrato de consultoría, no de aportes de campaña”, detalló Espert, subrayando que la transferencia cumplió con todas las normas internacionales de control antilavado y transparencia financiera.

El liberal también reveló que la relación profesional se interrumpió con la llegada de la pandemia y que recién en 2021 se enteró, por los medios, de la imputación que recaía sobre Machado. “Quedé shockeado y entré en pánico. Nunca imaginé que podría pasarme una cosa así en mi vida. No tenía la menor idea de estas presuntas actividades ilícitas”, remarcó.








