En la denuncia que Fabiola Yañez presentó este lunes en el consulado argentino en Madrid contra Alberto Fernández revela otro episodio que refleja la violenta relación entre el expresidente y la exprimera dama.
Se trata de la relación de ambos con sus perros y una historia, confirmada por allegados a Yañez, que podría destruir una de las últimas imágenes que Fernández mantenía intacta: su amor por los animales. También confirmaría, por cómo ella tuvo que desprenderse de su mascota, los relatos de maltrato y desprecio que forman parte de la causa judicial en contra del expresidente.
Cuando Alberto y Fabiola comenzaron su relación, ella ya tenía un perro de raza pomerania llamado Calabaza. Sin embargo, a él no le agradaba porque prefería perros de raza grande. De hecho, fue la propia Fabiola quien le trajo al collie Dylan de un viaje a Misiones.
El problema surgió en 2016 cuando la pareja decidió convivir en el departamento de Puerto Madero, propiedad de Enrique Albistur. Al parecer, Dylan no se llevaba bien con Calabaza, y con su gran tamaño, el collie "babeaba" a la pequeña pomerania.









