La era de la irresponsabilidad fiscal ha llegado a su fin definitivo bajo el liderazgo del Presidente Javier Milei. En un giro que marca la recuperación de la soberanía económica, el Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió abiertamente el programa financiero anunciado por el equipo económico para afrontar los vencimientos en moneda extranjera, asegurando que estas medidas han disparado la confianza del mercado y la transparencia del sector público.
“Una mayor transparencia y previsibilidad en torno al financiamiento del sector público y a la acumulación de reservas contribuirán a fortalecer la confianza de los mercados”, sentenció la vocera del organismo, Julie Kozack, destacando la contundente disminución del riesgo país lograda por la administración libertaria.

Este aval internacional se produce mientras el Gobierno avanza en la fase final para desmantelar los mecanismos de saqueo que hundieron al país. El mandatario confirmó una reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), diseñada para prohibir y criminalizar la emisión monetaria destinada a financiar el déficit fiscal. Para Javier Milei, la emisión para el Tesoro no es otra cosa que una “estafa” y una “falsificación de moneda”, delitos que ahora serán perseguidos penalmente.
“La estafa y la falsificación de moneda son un delito penal. Así es que hasta podemos utilizar partes del Código Penal existente”, enfatizó el Presidente tras una reunión estratégica en la Quinta de Olivos con el Ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, el Ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el titular del BCRA, Santiago Bausili.
El organismo internacional respaldó explícitamente este cambio institucional, señalando que la reforma “fortalecerá las salvaguardas institucionales que protegen la independencia de su política” y eliminará la perversa dominancia fiscal. Según Kozack, estos esfuerzos son la pieza clave para una “reducción sostenida de la inflación”, la prioridad absoluta del Ejecutivo.









