El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una serie de "recomendaciones" sobre las prácticas comerciales de Google, indicando que está evaluando la posibilidad de dividir al gigante tecnológico como una solución para terminar con sus "conductas monopólicas".
Entre las medidas necesarias para "prevenir y limitar la continuación del monopolio", se mencionó la implementación de restricciones y requisitos contractuales; obligaciones de no discriminación en sus productos; exigencias relacionadas con datos e interoperabilidad; así como ajustes estructurales, según lo expuesto en una reciente presentación.
El Departamento de Justicia también señaló que está "explorando soluciones tanto conductuales como estructurales" que impidan que Google utilice productos como Chrome, Play y Android para potenciar su motor de búsqueda y servicios asociados, incluyendo herramientas emergentes como la inteligencia artificial, en detrimento de sus competidores o nuevos actores en el mercado.
Asimismo, se sugirió la limitación o prohibición de ciertos acuerdos predeterminados, así como otros arreglos de reparto de ingresos relacionados con búsquedas y productos vinculados a este ámbito.
Esto afectaría a los acuerdos de Google para posicionar su motor de búsqueda en dispositivos como los iPhone de Apple y Samsung, acuerdos que le cuestan a la empresa miles de millones de dólares anualmente. Entre las propuestas, se incluye la posibilidad de exigir una "pantalla de elección" para que los usuarios puedan seleccionar entre distintos motores de búsqueda.
Estas iniciativas, dignas de un país cuasi comunista, buscarían poner fin al "control que Google ejerce sobre la distribución actualmente", y asegurarían que "la empresa no pueda dominar la distribución en el futuro".
Estas medidas llegan después de que un juez en Estados Unidos dictaminara en agosto que Google mantiene un monopolio en el mercado de búsquedas.








