En una medida que busca mejorar el funcionamiento del sistema judicial argentino, el Gobierno de Javier Milei dio un paso decisivo para enfrentar una de las mayores crisis del Poder Judicial: la falta de jueces y fiscales.
En un escenario donde el 30% de los juzgados no cuentan con jueces designados y el 50% carecen de fiscales, el Gobierno de Milei busca transformar la Justicia, que hoy se encuentra casi que paralizada, con la designación de nuevos magistrados.
Esta falta de recursos humanos en los tribunales generó una acumulación de causas y retrasos que impactan directamente en la vida de los ciudadanos. Juicios interminables, delincuentes sueltos, trámites de adopción detenidos y reclamos administrativos sin respuesta son solo algunos de los efectos de un sistema judicial presenta fallas críticas.













