El presidente Javier Milei anunció que vetará el proyecto de ley aprobado por el Senado que aumenta jubilaciones y pensiones, y dejó claro que no cederá ante ninguna medida que implique romper con el equilibrio fiscal. La decisión, comunicada desde la Bolsa de Comercio, busca enviar una señal fuerte a los mercados financieros e inversores, ratificando que el superávit fiscal es innegociable.
"Esto es un acto de desesperación porque saben que en octubre la libertad arrasa", dijo Milei en tono desafiante, aludiendo a que el avance legislativo es, según su interpretación, una maniobra electoral y no un intento genuino de mejorar los ingresos de los jubilados.
El costo fiscal de la ley jubilatoria preocupa al oficialismo
El proyecto aprobado contempla un aumento real del 7,2% en todos los haberes y pensiones, además de elevar el bono previsional de $70.000 a $110.000 con actualizaciones por inflación. También restituye por dos años la moratoria previsional, lo que permitiría acceder a una jubilación a quienes no tengan los 30 años de aportes.

Desde el Gobierno advierten que esto implicaría romper con el superávit fiscal primario logrado en los primeros meses del año. Según estimaciones de la consultora Empiria, solo este paquete implica un costo de 0,9% del PBI en 2025 y 1,3% en 2026, sin contar otras medidas complementarias.









