La transformación de la seguridad en la República Argentina ha alcanzado un hito sin precedentes bajo la administración del presidente Javier Milei. Según los datos oficiales procesados por el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), los homicidios dolosos en el país se desplomaron en un 15,6% interanual durante el primer trimestre de 2026. Este desplome en la violencia letal permitió alcanzar el menor nivel en la serie histórica para un inicio de año, registrándose apenas 410 casos.
La contundencia de la cifra queda en evidencia al compararla con los registros de gestiones anteriores: en el primer trimestre de 2018 se contabilizaron 655 crímenes, en 2019 fueron 638 y, tras el desmanejo de la pandemia, la cifra se mantenía en 561 para inicios de 2024. Esta reducción sistemática demuestra que, bajo el imperio de la ley, los delincuentes ya no dominan el territorio.














