Críticas a la flexibilidad del concepto de género en la ONU
Parolin expresó preocupación por la confusión en torno al término "género" en los documentos internacionales. Señaló que la creciente flexibilidad en la interpretación de la identidad de género pone en riesgo los valores fundamentales que sustentan la familia y la sociedad. Para el Vaticano, estos valores son esenciales para el bienestar de las personas y las comunidades.
Derechos humanos y desarrollo humano integral
El secretario de Estado del Vaticano enfatizó que la Iglesia no se opone al desarrollo de los derechos humanos, pero rechaza las interpretaciones que considera contrarias a la dignidad de la persona y la moral natural.
Según Parolin, los derechos reproductivos deben entenderse como un marco que fomente la responsabilidad en la vida sexual y la apertura a la vida dentro del matrimonio. Estos principios, afirmó, son clave para el desarrollo humano integral, un concepto central en la visión de la Iglesia sobre el progreso social y económico.
Multilateralismo y la cooperación internacional
Finalmente, Parolin abordó la crisis del multilateralismo y la creciente desconfianza entre las naciones. Subrayó que cualquier futuro de paz y prosperidad debe basarse en la cooperación sincera entre los Estados y un compromiso genuino con el desarrollo sostenible y la justicia social.
Sin embargo, insistió en que el desarrollo debe incluir una visión integral que respete tanto la vida como la dignidad de la persona.