Mientras la Provincia de Buenos Aires atraviesa uno de los momentos más delicados del último tiempo, tanto en política interna como en el incremento de casos de delincuencia, el gobierno de Axel Kicillof suma un nuevo capítulo vergonzoso a una gestión que denota decadencia.
El sábado a la madrugada, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco —uno de los funcionarios más cercanos al gobernador— fue interceptado en la autopista Buenos Aires–La Plata mientras circulaba a bordo de un vehículo oficial de la Provincia de Buenos Aires. Ante el pedido de un test de alcoholemia, Bianco se negó rotundamente a realizarlo. Como resultado, la policía vial procedió a retenerle tanto la licencia de conducir como el automóvil, tal como lo establece la normativa vigente.












