La inseguridad en la capital cordobesa ha alcanzado niveles de emergencia ante la inacción del Palacio 6 de Julio. Un relevamiento colaborativo realizado por repartidores identificó más de 65 zonas donde la actividad económica es inviable. El informe detalla sectores catalogados como "negros" y "rojos", donde los trabajadores sufren ataques constantes. Esta iniciativa privada surge como respuesta directa a la desidia de la administración de Daniel Passerini.
El mapa del peligro clasifica 47 barrios en la "zona negra", considerada de muy alto riesgo para la integridad física. En estos sectores, como Villa Siburu y Los Boulevares, los trabajadores recomiendan directamente no ingresar. La falta de un plan de seguridad eficiente ha convertido a estas áreas en zonas liberadas para la delincuencia. El sector privado debe autogestionar su protección ante el retiro del Estado de sus funciones básicas.













