El Gobierno de Javier Milei comenzó el traslado de aproximadamente 1.500 presos de la cárcel de Devoto al nuevo complejo penitenciario de máxima seguridad de Marcos Paz, en una medida que busca avanzar con la reorganización del sistema carcelario y mejorar las condiciones de seguridad. La decisión generó cuestionamientos desde sectores de la izquierda, críticos de una política que apunta a reforzar el control sobre la población penitenciaria.
El operativo representa un paso importante en el objetivo de reemplazar la histórica cárcel de Devoto por una infraestructura penitenciaria moderna, con mayores capacidades para alojar a los detenidos y mejores condiciones para garantizar la seguridad dentro y fuera de los establecimientos.
La iniciativa se inscribe en una política de seguridad que busca fortalecer la autoridad del Estado y evitar que las cárceles se conviertan en espacios donde los internos puedan mantener privilegios o eludir los controles penitenciarios.
Milei avanza con el traslado de presos a Marcos Paz
El traslado de los internos al nuevo complejo de máxima seguridad forma parte de un proceso de reorganización penitenciaria que apunta a dejar atrás las limitaciones de la cárcel de Devoto, un establecimiento histórico ubicado en la Ciudad de Buenos Aires.










