Con su habitual tono enérgico, Milei se dirigió a una enorme multitud que se congregó para escucharlo en uno de los barrios históricamente más postergados de la capital.
"Para seguir progresando con las ideas de la libertad, hay que ponerle el último clavo al ataúd del kirchnerismo", sentenció desde un atril, en una crítica al modelo político y económico que destruyó a la Argentina durante las últimas décadas. Al mismo tiempo, se escucharon cánticos como: "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta, es radical".














