En una gran ceremonia en Washington D.C., el presidente argentino Javier Milei fue galardonado en la Gala 1775 con el premio "Campeón de la Libertad Económica" por la organización Latino Wall Street, liderada por Tony Delgado. Durante la gala, Milei brindó un discurso cargado de reflexiones sobre la libertad, los desafíos de su gestión y los logros de su gobierno en materia económica.
"Para nosotros, la libertad es el valor supremo", comenzó Milei, agradeciendo a los organizadores por el reconocimiento. A lo largo de su alocución, el mandatario destacó que la libertad, entendida como autodeterminación, es esencial para el progreso y la prosperidad de las naciones. "La libertad no es otra cosa que la capacidad de actuar conforme a la propia voluntad, con autonomía de la voluntad o el arbitrio de otros", afirmó.
En este sentido, el presidente trazó un vínculo directo entre la intervención estatal y la pérdida de libertad económica. "Los impuestos nos quitan la libertad de hacer con ese dinero lo que nos plazca. En teoría, deberían devolvernos bienes públicos, pero en la práctica solo expanden al Estado y benefician a la clase política en detrimento de los ciudadanos", criticó.
Milei describió con contundencia los problemas estructurales que han frenado el desarrollo económico de Argentina. "El costo argentino es una hidra mitológica de muchas cabezas, nacida de regulaciones que encarecen la generación de riqueza y la acumulación de capital", señaló.













