La vicepresidente y candidata demócrata, Kamala Harris, busca destruir la economía estadounidense mediante un gran aumento de impuestos a familias y empresas. El equipo económico de Harris ha dado su respaldo oficial a la extensa lista de nuevos impuestos y aumentos incluidos en el presupuesto para el año fiscal 2025 de la administración Biden-Harris, un plan que elevaría los impuestos en 5 billones de dólares a lo largo de una década.
La carga de estos incrementos impositivos recaerá sobre los hogares norteamericanos en forma de un crecimiento más lento de los salarios y un incremento en los costos de bienes y servicios. Estos aumentos impositivos impulsados por Harris harán que Estados Unidos sea menos competitivo en comparación a sus adversarios.
La candidata demócrata también apoya agrandar aún más el tamaño y el poder del Estado, lo que afectaría negativamente los derechos de los contribuyentes al debilitar los procedimientos diseñados para protegerlos de agentes tributarios que actúan de manera abusiva o deshonesta.










