El gobernador kirchnerista de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, prorrogó el Presupuesto General 2023 y la Ley Impositiva 2024 para el ejercicio fiscal 2025, tras el fracaso en las negociaciones con la oposición para aprobar las leyes correspondientes.
Las decisiones se oficializaron este viernes en el Boletín Oficial bonaerense.
La falta de consenso: claves de la prórroga
El proyecto de Presupuesto 2025, que incluía un gasto total de 34,3 billones de pesos, fue enviado a la Legislatura el 11 de noviembre de 2024.
Sin embargo, las diferencias debido a su carga impositiva con los bloques opositores, liderados por el PRO, sectores de la UCR y La Libertad Avanza, impidieron su sanción.
La oposición condicionó su apoyo al presupuesto y la Ley Fiscal a:
- Cambios en el esquema tributario, incluyendo mantener el techo del 28% para el impuesto inmobiliario urbano.
- Eliminación del artículo 163 del proyecto original.
- Mayor porcentaje de endeudamiento destinado a los municipios (exigían el 16%, mientras que el oficialismo ofrecía inicialmente un 6%, luego elevado al 10%).
La postura del Gobierno provincial fue votar el Presupuesto, la Ley Impositiva y el endeudamiento como un paquete conjunto o no aprobar ninguno. Ante este escenario, primó la falta de acuerdo.
Impacto de la prórroga en la gestión provincial
Con la continuidad de las normativas vigentes, el ministro de Economía de Kicillof, Pablo López, podrá realizar adecuaciones al presupuesto prorrogado para financiar gastos esenciales, conforme al Decreto N.º 3260/08.
La prórroga del esquema tributario 2024 permite:
- Aplicar aumentos de hasta el 200% en impuestos, vigentes desde 2024.
- Mantener incrementos máximos del 28% en el impuesto inmobiliario y del 20% en el automotor, mientras que las alícuotas de Ingresos Brutos y Sellos no sufrirán modificaciones.










