“Por eso, como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, hoy presenté una nota a la ministra Alejandra Monteoliva para que un grupo de diputados y diputadas vayamos a recorrer y observar de forma urgente el nuevo Complejo a fin de asegurar el respeto a los derechos humanos de las personas privadas de libertad allí alojadas”, concluyó.
El traslado de Devoto, un reclamo histórico
El operativo comenzó el domingo 11 de octubre, después de que Nación y Ciudad formalizaran la recepción provisoria del nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz. Durante las primeras dos jornadas fueron trasladados 609 internos, según los datos difundidos por las autoridades.
El establecimiento bonaerense cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad y capacidad para 2.232 personas. Su puesta en funcionamiento permitirá alojar a los detenidos de Devoto y avanzar hacia el cierre de la última cárcel federal ubicada dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
La construcción del complejo estuvo paralizada durante cinco años y se reactivó en diciembre de 2024. El proyecto se enmarca en un acuerdo firmado en 2018 para trasladar el penal porteño, cuyo cierre había sido reclamado reiteradamente por los vecinos debido a la convivencia de la prisión con una zona residencial y la inseguridad.
Mientras el Gobierno avanza con el operativo, el kirchnerismo salió a defender los derechos de los delincuentes que ahora serán alojados en el nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz.