Este respaldo contrasta fuertemente con la inacción observada en las gestiones anteriores. Durante el mandato de Cristina Kirchner, se prometió la compra de aviones hidrantes y equipos de última tecnología para combatir incendios forestales.
Sin embargo, tales promesas nunca se concretaron, dejando a las provincias vulnerables frente a las catástrofes naturales. La falta de inversión en infraestructura es consecuencia de años de abandono.
Asimismo, durante el gobierno de Alberto Fernández, en un contexto similar de incendios en Corrientes, también se evidenció una falta de respuesta eficaz ante la crisis. Las promesas vacías y la ausencia de acción concreta expusieron a la ciudadanía a incendios forestales sin el respaldo necesario.
A medida que los bomberos continúan trabajando incansablemente para contener los incendios, la gestión de Milei demuestra la importancia de una acción efectiva en momentos de emergencia.
Mientras que en el pasado los cordobeses y otras provincias fueron dejadas a su suerte, hoy pueden contar con el apoyo inmediato y decisivo del Gobierno nacional.
La rápida movilización de recursos y la coordinación de esfuerzos entre Nación y las provincias es un ejemplo de cómo deberían gestionarse las emergencias, siendo la acción inmediata y el compromiso una norma y no la excepción.