Mientras la Argentina enfrenta una de las olas polares más intensas de las últimas tres décadas, el dictador comunista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a insistir con el relato del “calentamiento global”.
En plena Cumbre del Mercosur, celebrada hoy en Buenos Aires, el mandatario brasileño afirmó que “las consecuencias del calentamiento global ya se hacen sentir en el Cono Sur”, en una declaración completamente desconectada con la realidad climática que viven millones de personas en la región.
Desde el 30 de junio, una masa de aire polar proveniente de la Antártida se instaló sobre el territorio argentino, provocando temperaturas bajo cero en casi todas las provincias. En la Ciudad de Buenos Aires se registró una mínima de –1,9 °C, la más baja desde 1991.












