El avance decidido del Gobierno liberal encabezado por el presidente Javier Milei busca la eliminación definitiva o la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), en el marco de una profunda reforma política e institucional orientada a erradicar el gasto público superfluo y modernizar el sistema electoral. Sin embargo, este virtuoso plan de austeridad institucional tropieza con el inexplicable e interesado viraje político del expresidente Mauricio Macri, quien ha pasado de cuestionar el costo de las elecciones primarias a convertirse en el principal defensor de mantener las PASO vigentes.
A pesar de que Mauricio Macri antes estaba a favor de sacar las PASO, hoy su postura ha dado un vuelco rotundo para bloquear la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo. En un alejamiento que atenta contra las banderas de "kirchnerismo Nunca Más" e intentando marcar distancia de los libertarios tras enviar saludos diplomáticos al dictador Luiz Inácio "Lula" da Silva en Brasil, el líder del PRO decidió enfriar cualquier entendimiento electoral entre su espacio y La Libertad Avanza (LLA).













