La interna del peronismo bonaerense volvió a quedar expuesta y esta vez con Mayra Mendoza y Axel Kicillof como protagonistas de una disputa que combina chicanas, acusaciones y una fuerte pelea por el poder dentro de Fuerza Patria.
El episodio fue comentado por el periodista Jonatan Viale, quien compartió en sus redes un fragmento de una transmisión en la que se hizo referencia a la tensión entre la intendenta de Quilmes y el gobernador bonaerense.
Viale ironizó sobre el conflicto y apuntó directamente contra la supuesta dureza de la pelea interna. “Fuerza Patria pasó a ser Fuerza Pauta”, señaló al reproducir el contenido, para luego remarcar: “Todo muy divertido pero después terminan juntos”.
El periodista agregó otra crítica al funcionamiento de la dirigencia kirchnerista: “Se odian pero cuando están en juego las cajas, fingen demencia”.
Mayra Mendoza y Kicillof, enfrentados por el control del peronismo
La disputa entre Mayra Mendoza y Axel Kicillof forma parte de una interna mucho más amplia dentro del peronismo bonaerense. El enfrentamiento gira alrededor del liderazgo político, el armado territorial y el control de los espacios de poder de cara al futuro.
Mendoza es una de las dirigentes más identificadas con el kirchnerismo duro y mantiene una relación política estrecha con Cristina Kirchner. Kicillof, en cambio, construyó durante los últimos años un espacio propio dentro del peronismo bonaerense y busca consolidarse como una figura con autonomía respecto del núcleo más duro del kirchnerismo.
La tensión entre ambos sectores se hizo cada vez más evidente a medida que se acercaron las definiciones electorales y políticas en la provincia de Buenos Aires.
En ese escenario, Fuerza Patria intenta mostrarse como un espacio unido hacia afuera, mientras sus principales dirigentes mantienen una disputa interna por el liderazgo.
La unidad que aparece cuando están en juego las cajas
La crítica de Viale apunta precisamente a una de las características históricas de las estructuras políticas del peronismo: la capacidad de cerrar filas cuando existe un objetivo común, aun después de protagonizar fuertes enfrentamientos internos.
La frase sobre las “cajas” busca poner el foco en los recursos y espacios de poder que administran los distintos sectores del Estado bonaerense y los municipios.
Así, mientras públicamente aparecen acusaciones cruzadas y diferencias políticas, la necesidad de conservar posiciones de poder puede terminar funcionando como un elemento de cohesión.
La escena expone una contradicción que atraviesa a Fuerza Patria: sus dirigentes necesitan mostrarse unidos para enfrentar a sus adversarios políticos, pero al mismo tiempo compiten entre ellos por el liderazgo del espacio.
Una interna que deja cada vez más expuestas las diferencias
El enfrentamiento entre el sector de Kicillof y el kirchnerismo representado por dirigentes como Mendoza refleja la profunda disputa por el futuro del peronismo bonaerense.
Mientras Kicillof intenta fortalecer su propio armado, el kirchnerismo busca conservar influencia sobre la estructura política y territorial de la provincia.
En ese contexto, las chicanas públicas, los cuestionamientos cruzados y las diferencias entre dirigentes terminan mostrando que la unidad de Fuerza Patria está lejos de ser una realidad política consolidada.
Y la ironía de Viale resume el escenario: pueden enfrentarse públicamente, pero cuando llega la hora de repartir poder, recursos y candidaturas, la posibilidad de volver a sentarse juntos sigue estando sobre la mesa.