En el Club Atenas de La Plata, ante una militancia nutrida y en medio de una estrategia orientada a transferir protagonismo a los candidatos provinciales, el presidente Javier Milei cerró la campaña bonaerense de La Libertad Avanza. El encuentro, iniciado por Sebastián Pareja —el principal armador provincial del espacio—, estuvo pensado para dar visibilidad a las ocho nóminas que competirán en los comicios del próximo 7 de septiembre y buscar motivar la participación en un escenario de apatía electoral que, según los organizadores, perjudica a la oposición.
Milei abrió su intervención marcando la polarización con el gobernador Axel Kicillof y dedicándole una serie de epítetos: acusó al mandatario provincial de “psicopatear a la población” y lo definió como “el comunista enano de Kicillof”. “Pocos recuerdan un momento en que la Provincia haya estado peor que ahora”, afirmó, y añadió: “Tenemos el agregado de la negación constante e indiferencia de un gobierno provincial que parece creer lo que repiten como loros sus periodistas ensobrados. Tan acostumbrados están los bonaerenses que muchos se resignaron y dejaron de creer en un futuro mejor”.
El mandatario centró su diagnóstico en la gestión provincial y en lo que calificó como un “populismo” decadente: “Cuatro décadas de populismo convirtieron a la Provincia de Buenos Aires en una vergüenza nacional”, dijo. En esa línea sostuvo que el peronismo llevó adelante “un plan de miseria humana planificada” y señaló como ejemplo problemáticas vinculadas a la inseguridad: “Las estadísticas criminales de la provincia no paran de crecer, con La Matanza teniendo la tasa de homicidios más alta del país, casi 6 veces más alta que la de Rosario”, expresó.
Milei combinó su crítica al gobernador con dardos hacia figuras del kirchnerismo. En varias menciones veladas y directas, aludió a la expresidente Cristina Kirchner con ironías: “Ya empezamos con la jefa de la banda”, dijo desde el escenario; y en otra intervención sostuvo: “Qué podemos discutir con gente que armó un vacunatorio VIP para sus amigos” y “Qué podemos esperar con gente que robó tanto y tan descaradamente que ahora sólo puede salir al balcón a saludar a dos personas que la van a visitar”. También vinculó el escándalo del fentanilo a “encubrimiento” y cuestionó: “¿Les parece casualidad que el juez que tiene la causa sea justo el hermano del ministro de Salud de Kicillof?”.














