El Gobierno de Javier Milei puso en marcha, mediante la reglamentación, la tan necesaria reforma laboral incorporada en la Ley Bases, cuyo objetivo principal es simplificar el mercado de trabajo y fomentar la creación de empleo privado.
A través del Decreto 847/2024, oficializado recientemente, implementó una serie de medidas que no solo buscan modernizar el entorno laboral argentino, sino que también responden a las demandas de un sector productivo que necesita adaptarse a un mundo en constante cambio.
La reforma incluye, entre otras cosas, una "Cláusula antibloqueo", que asegura que las protestas sindicales no interrumpan el acceso a las empresas.
Esta disposición es esencial para garantizar la continuidad operativa de las empresas, especialmente en un momento en que la economía argentina necesita estabilidad y crecimiento.
Además, la extensión del período de prueba de tres a seis meses, y hasta un año en ciertos casos, brinda a los empleadores la oportunidad de evaluar de manera más efectiva a sus nuevos empleados, asegurando así que se incorporen al equipo aquellos que realmente se alinean con los objetivos de la empresa.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, remarcó que estas reformas permitirán un blanqueo laboral, eliminando la presunción de relación de dependencia en la contratación de servicios.











