Este domingo, Rosario se enfrenta a una elección clave para su futuro. De un lado está Juan Monteverde, candidato promovido por sectores del kirchnerismo y aliado político de figuras como Juan Grabois, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa. Su retórica de “ciudadanía activa” encubre un proyecto de fuerte intervención estatal, más regulación, y una visión de izquierda que ya fracasó en todos los niveles de gobierno.
Monteverde, referente de Ciudad Futura, lleva años consolidando su espacio con discursos zurdos que poco han hecho por solucionar los problemas estructurales de Rosario. Las estadísticas de seguridad empeoraron, la presión fiscal aumentó y los discursos “comunitarios” no alcanzaron para enfrentar la crisis social, la expansión narco ni el desempleo juvenil. Hoy intenta posicionarse como una cara nueva, pero su alianza con los sectores más ultrakirchneristas lo desenmascaran.
Aleart representa el cambio: libertad, orden y eficiencia estatal
Frente a ese modelo agotado, Juan Pedro Aleart, candidato de La Libertad Avanza, irrumpe con una propuesta disruptiva. Sin vínculos con el aparato político tradicional, Aleart encarna la renovación: propone un municipio más ágil, menos burocrático, que garantice seguridad y libere el potencial productivo local.












