Una propuesta presentada por los conservadores en el Reino Unido para iniciar una nueva investigación nacional sobre el escándalo de las redes de explotación infantil fue rechazada por los legisladores del Partido Laborista, en medio de acusaciones de ser una estrategia de "juego político".
La moción para enmendar el proyecto de ley sobre la protección infantil fue desestimada por 364 votos en contra y 111 a favor, dejando una diferencia de 253 votos.
Sin embargo, incluso si la Cámara de los Comunes hubiera aprobado la enmienda, esto no habría obligado al Gobierno del socialista primer ministro Keir Starmer a iniciar la investigación solicitada, debido a las limitaciones del procedimiento parlamentario.

La votación de esta noche tuvo un carácter mayormente simbólico y estuvo dirigida a ejercer presión sobre el Partido Laborista tras varios días de tensión política por los comentarios de Elon Musk, quien volvió a poner en el foco mediático las redes de abuso sexual, integradas por bandas de inmigrantes ilegales musulmanes.
El multimillonario criticó al líder laborista y primer ministro, Keir Starmer, y a la ministra de protección social, Jess Phillips, luego de que esta última rechazara la necesidad de una investigación nacional sobre la explotación sexual infantil en Oldham, argumentando que dicho análisis debería realizarse a nivel local.
Un defensor de los violadores
El primer ministro socialista británico, Keir Starmer, defendió el lunes a la secretaria de Estado británica, Jess Phillips, ante quienes, según él, "propagan mentiras y desinformación", en relación con los recientes comentarios del fundador de Tesla y propietario de la red social X, Elon Musk, dirigidos contra la funcionaria.
En un discurso pronunciado en el condado inglés de Surrey ante trabajadores del sector sanitario para explicar los cambios propuestos en el sistema de salud pública, el líder izquierdista del Gobierno británico fue cuestionado sobre los últimos tuits de Musk en X.









