En una resolución en la que rechazó apartarse del expediente y enviarlo al Juzgado Federal de Campana, Aguinsky sostuvo que el “epicentro” del caso no es la casaquinta de Pilar sino la propia AFA, cuyo domicilio legal se encuentra en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para el magistrado, allí se concentra el núcleo de las maniobras bajo análisis.
Entre los consumos detectados figuran los pagos de telepase correspondientes a varios de los 54 vehículos de alta gama que fueron secuestrados en el predio de Villa Rosa. El juez destacó que esos gastos se repiten mes a mes y promedian los 50 millones de pesos entre enero y diciembre de 2025, un volumen difícil de compatibilizar con el perfil fiscal del supuesto testaferro.











