El mapa político del Congreso cambiará drásticamente a partir del 10 de diciembre. El cierre de listas electorales marcó el punto final para una decena de dirigentes que, por desgaste político, bajas en su influencia o reconfiguraciones internas, no renovarán sus mandatos. La salida simultánea de figuras kirchneristas, radicales y macristas configura un escenario donde el Gobierno nacional, impulsado por la agenda liberal que encabeza Javier Milei, emerge con margen para disputar espacios históricamente copados por el peronismo y sectores tradicionales de la oposición.
Entre los nombres más destacados aparece el economista radical Martín Tetaz, quien culmina su mandato sin integrar las listas de este año. Diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y uno de los referentes de Evolución Radical bajo la conducción de Martín Lousteau, Tetaz se retira de la Cámara baja tras cuatro años de presencia mediática constante y un rol activo en debates económicos. Su regreso al ámbito privado marca uno de los cambios más representativos del reordenamiento político actual.

La salida de Tetaz se suma a un conjunto de figuras con larga trayectoria. En Unión por la Patria, el histórico Leopoldo Moreau, de 78 años, cierra casi tres décadas de actividad parlamentaria. Tampoco seguirá Carlos Heller, diputado desde 2009 y referente económico del kirchnerismo. Igualmente, dejan sus bancas los exministros Daniel Arroyo y Daniel Gollán, mientras que Leandro Santoro migra a la Legislatura porteña. En el Senado, la partida del neuquino Oscar Parrilli, estrecho colaborador de Cristina Kirchner, marca otro golpe para el núcleo duro K.
También el PRO atraviesa su propia sangría. Silvia Lospennato abandona Diputados para incorporarse a la Legislatura bonaerense; María Eugenia Vidal quedó fuera de las listas; y tampoco continúan Luciano Laspina, clave en debates presupuestarios, ni Gerardo Milman. En la Cámara alta, Guadalupe Tagliaferri y Alfredo De Angeli también finalizarán su ciclo.









