Algunos senadores opositores hicieron referencias a la crisis de 2001 e incluso deslizaron advertencias sobre posibles judicializaciones del proceso legislativo.
Desde el oficialismo rechazaron esas acusaciones y defendieron la legalidad del trámite parlamentario. Asimismo, argumentaron que la reforma busca actualizar un esquema laboral que consideran desfasado frente a las nuevas dinámicas productivas.
Un paso más cerca de la sanción
Con el dictamen firmado, el proyecto ya cumple el requisito reglamentario para ser tratado en el recinto. Si el Senado acepta la versión proveniente de Diputados, la ley quedará sancionada.












