El expresidente Donald Trump alcanzó un hito en la historia fiscal de los Estados Unidos al firmar la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos, un paquete de reformas de 3,2 billones de dólares que introdujo el mayor alivio tributario del país, diseñado para beneficiar principalmente a la clase media y dinamizar el crecimiento económico a nivel nacional.
Este plan no solo trajo grandes reducciones de impuestos para las familias trabajadoras, sino que también incentivó a empresas a invertir en sus empleados, contribuyendo al crecimiento de empleos e inversiones en sectores clave.
Una de las principales novedades fue el beneficio inmediato para millones de trabajadores, quienes vieron incrementos salariales y bonificaciones gracias a los recortes impositivos implementados.












