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Reino Unido

El Reino Unido firmó con Australia su primer acuerdo de libre comercio bilateral desde el Brexit

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Se eliminarán el 99% de los aranceles que existen hoy en día entre el país británico y su ex colonia. Hasta el Brexit, el Reino Unido no había podido negociar sus acuerdos comerciales por estar en la Unión Europea.

Australia y el Reino Unido firmaron este viernes un Tratado de Libre Comercio (TLC). El primero que se completa “desde cero” tras la salida del país británico de la Unión Europea (UE) en el Brexit.

Cuando el Reino Unido salió del bloque, recuperó su soberanía política y migratoria, pero quedó severamente lastimado desde el punto de vista comercial, ya que al ser parte de la zona franca europea, tenía aranceles muy reducidos con los países del viejo continente.

Sin embargo, eso no le permitía comerciar libremente con otros países, como Australia, Estados Unidos, Canadá, Japón o la India, ya que lo hacía a través de acuerdos previamente firmados por la dirigencia de la Unión Europea.

El camino es lento pero el objetivo de Boris Johnson es lograr acuerdos comerciales con todos los países del primer mundo, con un enfoque mucho más pronunciado en el libre comercio que los que había tomado la Unión Europea.

Mientras tanto, el Reino Unido había quedado comerciando con el resto del mundo según los tratados de comercio internacionales, que pone altos aranceles a la gran mayoría de productos, lo cual estaba generando un fuerte superávit fiscal, pero estaba dañando fuertemente la cadena de abastecimiento.

El pacto comercial al que llegaron Boris Johnson y el primer ministro australiano Scott Morrison, levantará los aranceles de manera inmediata al 99% de las exportaciones australianas.

Además, recortará las tasas de importación de numerosos productos británicos, como automóviles, bebidas alcohólicas o cosméticos, entre otros.

Este es el acuerdo de libre comercio más completo y ambicioso que ha concluido Australia”, indicó en un comunicado el premier conservador australiano, país que por primera vez desde la formación de la Unión Europea pudo acordar libremente con la dirigencia británica y no con los funcionarios de Bruselas.

Demuestra el compromiso de nuestros países con el libre comercio como motor del crecimiento económico y relaciones bilaterales más sólidas”, añadió.

Morrison (izquierda) y Boris Johnson (derecha).

El TLC, cuyo principio de acuerdo se anunció en junio en Londres, fue sellado formalmente hoy durante una ceremonia virtual en la que participaron el ministro australiano de Comercio, Turismo e Inversión, Dan Tehan, y la secretaria británica de Comercio Internacional Anne-Marie Trevelyan.

La representante británica señaló en un comunicado que el acuerdo demuestra “lo que el Reino Unido puede lograr como una nación comercial soberana ágil e independiente”, sin el peso de la Unión Europea.

“Este es solo el comienzo, ya que nos ponemos en pie y aprovechamos las oportunidades sísmicas que nos esperan en el escenario mundial”, complementó. Trevelyan remarcó que este es un “acuerdo comercial histórico” y “el primero desde cero desde que abandonamos la UE”.

Reino Unido

Londres dio luz verde a la extradición de Julian Assange a Estados Unidos y Biden podría eliminar a uno de sus mayores enemigos

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El creador de Wikileaks tiene 14 días para apelar la decisión, pero sin posibilidades de prosperar. “Es un día negro para la libertad de prensa y la democracia británica”, señaló el sitio web.

Después de que la Justicia británica aprobara la extradición de Julian Assange a Estados Unidos, el gobierno de Boris Johnson le dio luz verde a la medida, y el australiano deberá enfrentar los cargos por haber filtrado información confidencial del gobierno en Washington.

El creador de Wikileaks tiene 14 días para presentar su apelación pero no se espera que vaya a tener un resultado favorable. Assange, quien hostigó tanto a Obama como a Bush publicando evidencia de crímenes de guerra, corrupción y asesinato de disidentes políticos, es uno de los mayores enemigos del establishment norteamericano.

La Justicia de Estados Unidos espera juzgar a Assange por la difusión de más de 700.000 documentos clasificados sobre actividades diplomáticas y militares estadounidenses, que en particular revelaron atrocidades cometidas por el Ejército norteamericano en las guerras de Irak y Afganistán.

La decisión de Londres fue tomada por la ministra del Interior, Priti Patel, casi dos meses después de que un juez del tribunal británico emitiera el 20 de abril una orden de entrega del australiano.

En virtud de la Ley de Extradición de 2003, la ministra del Interior firmó la orden de extradición al no encontrar argumentos para prohibir que se emita la orden“, indicó un vocero de esa cartera.

Assange se encuentra recluido en la cárcel de alta seguridad londinense de Belmash desde su detención en abril de 2019 por la Policía británica en la embajada de Ecuador en Londres, después de que el entonces presidente Lenín Moreno le retirase la protección que le había concedido su predecesor Rafael Correa.

Violando las condiciones de su libertad condicional en el Reino Unido, el fundador de WikiLeaks se había refugiado en la legación ecuatoriana en 2012, cuando se lo quería extraditar a Suecia. En ese momento, la Policía sueca había pedido su extradición para juzgarlo allí por un cargo de abuso sexual, que después fue abandonado, ya que eran alegaciones falsas. 

Según el propio Assange, Obama en 2012 había llegado a un acuerdo con el gobierno sueco para que al llegar a Estocolmo, la justicia de allí lo extradite a Estados Unidos, y por eso inmediatamente pidió asilo en la Embajada ecuatoriana.

En 2018, Donald Trump había intentado llegar a un acuerdo con Assange. Según fuentes cercanas al ex presidente, el republicano le ofreció otorgarle un perdón presidencial si el periodista le informaba cuál había sido la fuente de WikiLeaks para publicar los mails hackeados de Hillary Clinton.

Trump quería que Assange aclare ante la Justicia que había sido él quien hackeó los servidores de la ex secretaria de Estado y no su equipo de campaña en colusión con Rusia, el argumento que esgrimía el fiscal especial Robert Muller en ese momento.

La declaración de Assange podría haber ayudado a cerrar rápidamente el caso y, si bien Assange habría admitido otro delito más, el indulto lo habría eximido de cualquier pena. Assange se negó rotundamente, asegurando que no confiaría en ningún gobernante estadounidense.

En ese momento, Trump habría hablado con Lenín Moreno, por entonces presidente de Ecuador, para que le revoquen su asilo y pueda ser arrestado en la Embajada de Ecuador en Londres, lo cual finalmente ocurrió un 19 de abril del 2019.

De ser hallado culpable, Assange ahora podría ser condenado a un total de 175 años de cárcel, en un caso que organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian como un ataque a la libertad de prensa.

La Justicia norteamericana quiere juzgarlo por difundir mediante la página WikiLeaks a partir de 2010 más de 700.000 documentos secretos sobre las actividades diplomáticas y militares estadounidenses, en particular en Irak y Afganistán. Entre esos documentos figuraba un video que mostraba a civiles, entre ellos dos periodistas de la agencia Reuters, asesinados por disparos de un helicóptero de combate estadounidense en Irak en julio de 2007.

Washington logró convencer a los ingleses de la extradición prometiendo que no sería encarcelado en la prisión de alta seguridad ADX de Florence (Colorado) o en la cárcel de Guantánamo, donde están detenidos, en aislamiento total, miembros de organizaciones terroristas como Al Qaeda e ISIS.

Su abogada, Stella Moris, dice que desconfía y descree completamente de esta “promesa”, y ha pedido que se ponga por escrito, algo que no ha ocurrido todavía. Es claro que Biden quiere que Assange esté recluido completamente y no pueda hablar con la prensa, algo que podría hacer si es enviado a una cárcel común.

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Reino Unido

Boris Johnson gana voto de confianza y seguirá como primer ministro

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La votación se realizó este mismo lunes y el Primer Ministro del Reino Unido salió airoso de la misma, aunque con un margen apretado y su futuro político tampoco está garantizado.

El primer escollo fue sorteado con éxito para el Primer Ministro del Reino Unido, Boris Johnson, tras haber salido airoso de una votación llevada a cabo por el Partido Conservador, donde se dirimía el futuro del político al frente de su país.

Así, Johnson ganó el voto de confianza dentro de su propio partido, el Conservador, lo que lo habilita a seguir siendo el premier.

Cómo fue la votación en favor de Boris Johnson

Si bien tuvo una votación holgada, un porcentaje de los sufragantes estuvo en contra de Boris Johnson: fueron 211 votos a favor y 148 en contra, dejándole una mayoría de 63 votos, que de todos modos le indica un futuro bastante complicado al Primer Ministro.

Así, Johnson podrá gobernar otro año más en el Reino Unido, sin embargo, el comité puede volver a acelerar otro voto de confianza que podría poner en vilo al gobernante.

La palabra de Boris Johnson tras conocerse la votación

El propio Johnson habló tras saberse “victorioso” de la votación y aclaró que no está interesado en realizar elecciones anticipadas.

Así, se refirió a que el gobierno de su país necesita “unirse” y “avanzar”. Y luego resaltó: “Creo que este es un resultado muy bueno para la política y para el país”.

A continuación, el premier destacó: “Creo que es un resultado extremadamente bueno, positivo, concluyente y decisivo, que nos permite seguir adelante. Unirnos y centrarnos en la entrega. Eso es exactamente lo que vamos a hacer”.

Así y todo, un sondeo realizado por YouGov plantea otra realidad. Y es que la pregunta de si “los diputados conservadores debían o no remover a Boris Johnson de su cargo”, arrojó un resultado del 53% que estuvo en desacuerdo con la afirmación, aunque sí el 50% apoyó la moción del voto de confianza.

Toda esta situación, hay que buscarle los antecedentes en el Brexit. Los rebeldes se manifiestan como proeuropeos, que ven en la desestabilización del gobierno de Boris Johnson la posibilidad de recuperar la relación con el resto del continente.

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Economía

Lo positivo del Brexit: Colombia y Reino Unido firman un tratado de libre comercio que beneficia a ambos países

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El primer Ministro Boris Johnson y el presidente Iván Duque formalizaron un nuevo tratado de libre comercio. Tras haber abandonado la Unión Europea, el Reino Unido busca abrirse aún más al comercio internacional.

El Reino Unido sigue profundizando sus lazos con el comercio internacional, por lo que su salida de la Unión Europea no supone una impronta proteccionista. El presidente Iván Duque y el primer Ministro Boris Johnson acordaron formalizar un tratado de libre comercio.

Este tratado ya había sido suscrito el 15 de mayo de 2019, pero no había tenido vigencia legal y debía formalizarse. La ministra de Comercio de Colombia, María Ximena Lombana, aseguró que el TCL entrará en plena vigencia al cabo de unas pocas semanas para apuntalar los últimos detalles de índole meramente técnico.

Con esta nueva incorporación, Colombia mantendrá el libre comercio los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea, Canadá, Chile, Corea, Costa Rica, Estados Unidos, Israel, los países miembros del Mercosur, México, El Salvador, Honduras, Guatemala, y ahora se sumará el Reino Unido.

Por su parte, el Reino Unido mantendrá el libre comercio con los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea (el Brexit no significó ninguna modificación), Canadá, Suiza, Ucrania, Camerún, África Oriental y Meridional, Ghana, Kenia, Marruecos, Túnez, Israel, Japón, Vietnam, Corea, México, Centroamérica, Ecuador, Perú, Chile, Guyana, y ahora Colombia, entre otros países. Todos y cada uno de los 38 acuerdos del Reino Unido fueron firmados entre 2019 y 2022, por lo que el Brexit no representó una agenda proteccionista.

El TCL entre Colombia y Reino Unido supone la eliminación de la mayor parte de las barreras cuantitativas a la importación, excepto las vinculadas a estándares de salud e higiene. A su vez, las tarifas del arancel MFN percibidas por ambos países quedan reducidas a su mínima expresión.

Se flexibilizan también las rigideces regulatorias para la movilidad de capitales entre ambos países, favoreciendo el movimiento de la inversión extranjera directa. Esto resulta de vital importancia para amortiguar la inestabilidad de la cuenta capital y financiera en cada país.

Entre otros grandes beneficios, se ven erradicadas o minimizadas las barreras comerciales para la agroindustria, la industria automotriz, la industria software, los servicios financieros y el crédito, el sector energético y la infraestructura, entre muchos otros que fueron catalogados como “sectores estratégicos” por el tratado.

El tratado de libre comercio favorecerá, además, un notorio incremento de la productividad en ambos países a partir del desarrollo de las economías de escala. Cada país tendrá un mercado más amplio para producir aquello con mayor productividad relativa, y así conseguir una mayor variedad de bienes y servicios a precios más bajos que antes del libre comercio. 

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