El Banco Central anunció una reducción en su tasa de política monetaria, que pasa de 6.00% a 5.50%, tras casi nueve meses sin cambios. Esta decisión busca dinamizar la economía ante un entorno global incierto y una moderación en la inflación.
Con esta medida, las autoridades monetarias esperan estimular el crecimiento económico, cuya proyección se mantiene en 3.0% para este año. Se busca favorecer una mayor circulación del crédito y aliviar las condiciones financieras.
La reducción de tasas también está orientada a impulsar el consumo y la inversión privada, principalmente en sectores estratégicos como la construcción, la manufactura y la agropecuaria. Estos rubros son clave para la recuperación del empleo y la producción nacional.









