El Banco Central anunció una reducción en su tasa de política monetaria, que pasa de 6.00% a 5.50%, tras casi nueve meses sin cambios. Esta decisión busca dinamizar la economía ante un entorno global incierto y una moderación en la inflación.
Con esta medida, las autoridades monetarias esperan estimular el crecimiento económico, cuya proyección se mantiene en 3.0% para este año. Se busca favorecer una mayor circulación del crédito y aliviar las condiciones financieras.
La reducción de tasas también está orientada a impulsar el consumo y la inversión privada, principalmente en sectores estratégicos como la construcción, la manufactura y la agropecuaria. Estos rubros son clave para la recuperación del empleo y la producción nacional.
Héctor Valdez Albizu, Gobernador del Banco Central
Además, se prevé que los préstamos tanto personales como empresariales se abaraten, lo cual podría traducirse en mayor acceso al financiamiento por parte de hogares y pymes. Esto es especialmente importante en un contexto de desaceleración de la demanda interna.
El Banco Central reiteró su compromiso con la estabilidad macroeconómica y aseguró que continuará evaluando las condiciones del entorno para ajustar su política monetaria de ser necesario. La medida fue bien recibida por algunos analistas del mercado.