La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, tras los bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes, ha desencadenado una crisis global con repercusiones directas en República Dominicana.
Economistas y autoridades advierten sobre el impacto en la factura petrolera, los subsidios gubernamentales y sectores clave como el turismo y el transporte.
El cierre del Estrecho de Ormuz por donde transita el 20% del crudo mundial ha elevado los precios del petróleo a $90-$100 por barril, según estimaciones de Goldman Sachs.
Para República Dominicana, esto implica un incremento proyectado de $800 millones en la factura petrolera para 2026, sumando presión al ya ajustado presupuesto nacional.
El 74% de la matriz energética dominicana depende de combustibles fósiles (gas natural, oil). José Balaguer, asesor del PRSC, alerta que el alza en los precios del gas natural licuado (GNL) podría elevar el subsidio eléctrico anual a RD$100,000 millones, agravando el déficit fiscal.








