La Cámara de Diputados de la República Dominicana aprobó la nueva Ley de Contrataciones Públicas, un marco legal histórico que introduce sanciones penales de hasta 10 años de cárcel.
Para funcionarios y empresarios involucrados en actos de corrupción, reemplazando la obsoleta Ley 340-06 de 2006, que solo contemplaba sanciones administrativas.











