El Ministerio Público (MP) llevó a cabo la Operación Lobo, un operativo masivo contra una presunta red de corrupción que sobornaba a funcionarios para obtener contratos de seguridad privada en instituciones estatales.
La operación, desarrollada por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) con el apoyo de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público.
Incluyó la realización de 15 allanamientos simultáneos y resultó en 14 arrestos (aunque algunas fuentes mencionan 15 detenidos).











