El Consejo de Seguridad de la ONU renovó por unanimidad el mandato de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) hasta el 31 de enero de 2026, en medio de una crisis multidimensional que ha llevado al país al borde del colapso estatal total.
El deterioro acelerado de la seguridad, con pandillas controlando el 85% de Puerto Príncipe y expandiéndose a otras regiones, generando 4,026 homicidios en 2025 (un aumento del 24% respecto a 2024) y 1.3 millones de desplazados.
El Secretario General António Guterres propuso en febrero que la ONU asuma un rol más activo en apoyo logístico a la MSS, pero el Consejo aún no ha actuado.
La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, solo ha desplegado 416 efectivos de los 2,500 previstos, con limitaciones logísticas y financieras.
El objetivo de esta transición es apoyar al Consejo Presidencial de Transición para organizar elecciones en febrero de 2026, aunque persisten acusaciones de corrupción y divisiones internas.








