Una vez más, el presidente Luis Abinader utilizó su alocución semanal para exigir "corresponsabilidad internacional" ante la crisis haitiana, pero sin presentar un plan concreto desde su gobierno.
Mientras la situación en Haití se deteriora a niveles catastróficos, la estrategia dominicana se reduce a discursos, controles fronterizos más estrictos y la espera pasiva de una ayuda internacional que nunca llega en la magnitud necesaria.












