La reciente modificación vial implementada por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), ha desatado una oleada de quejas entre ciudadanos y transportistas.
Denuncian mayor congestión y pérdida de tiempo en una de las zonas más transitadas de la capital, la medida que obliga a los conductores a realizar tres giros para acceder a la avenida Abraham Lincoln (Sur) desde la John F. Kennedy.
Aunque se cubrieron los letreros antiguos y se colocaron nuevos, muchos conductores aseguran que no fueron informados con anticipación y que los agentes de la Digesett tampoco dominan los detalles.
El director del Intrant, Milton Morrison, defiende la medida como parte de un plan para descongestionar intersecciones críticas y reducir accidentes.
Morrison dijo que las medidas evitarian embotellamientos por cruces mal sincronizados y choques frecuentes por maniobras abruptas.
Además, insiste en que estas acciones están alineadas con la Ley 63-17 y que se evaluarán ajustes tras un período de prueba.








