Una sofisticada criminal red, operando desde un call center en territorio dominicano , logró engañar a más de 400 adultos mayores en Estados Unidos , provocando pérdidas superiores a cinco millones de dólares .
El esquema, según la investigación conjunta de autoridades dominicanas y estadounidenses, consistía en llamar a las víctimas haciéndoles creer que un familiar cercano enfrentaba problemas legales urgentes.
Arrestos o accidentes, que requería el envío inmediato de dinero para supuestos gastos judiciales o fianzas. La presión emocional y el temor por la seguridad de sus seres queridos fueron las herramientas clave para concretar las estafas.

Las autoridades confirmaron que la estructura delictiva operaba con una logística profesional: guiones preestablecidos, manejo de bases de datos con información personal de las víctimas, y coordinación para recibir y mover el dinero a través de intermediarios.








