La política de nacionalidad en República Dominicana ha generado intensos debates internacionales, especialmente en lo que respecta a los hijos de inmigrantes haitianos indocumentados.
Recientemente, las autoridades migratorias dominicanas han reiterado que nacer en territorio dominicano no otorga automáticamente la nacionalidad a hijos de extranjeros en situación irregular.
Asumir esta postura tiene profundas raíces constitucionales y jurídicas, pero que también ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos.
Las autoridades dominicanas han extendido esta definición para incluir a todos los extranjeros en situación migratoria irregular, independientemente de cuánto tiempo lleven residiendo en el país.
Los centros de salud dominicanos aplican un sistema de registro diferenciado según el estatus migratorio de los padres.
Este registro en el Libro de Extranjería no confiere nacionalidad dominicana, sino que establece formalmente la condición de extranjero del recién nacido.
Posteriormente, estos registros son remitidos al Ministerio de Relaciones Exteriores para su entrega a las respectivas embajadas.