Según la autoridad, los vehículos que necesiten cambiar de dirección deberán utilizar rutas alternas, como la avenida San Martín o el Paseo de los Aviadores, con el objetivo de mejorar la fluidez del tránsito y reducir los accidentes.
Sin embargo, para muchos usuarios la medida se percibe como improvisada y poco comunicada, ya que las rutas alternas no cuentan con la capacidad necesaria para absorber el tráfico adicional, generando mayor congestión en horas pico.
Nuevas medidas implementadas popr INTRANT
"Ahora tengo que dar vueltas enormes solo para poder girar hacia mi destino. Esto más que agilizar, nos complica la vida a todos los que transitamos por aquí", expresó un conductor afectado.
Expertos en movilidad urbana señalan que prohibir giros sin ajustar la señalización, ampliar carriles o mejorar rutas alternas es una medida que puede resultar más perjudicial que beneficiosa. Además, advierten que la falta de campañas informativas previas aumenta la confusión y la frustración de los ciudadanos.
Algunos analistas consideran que estas medidas, bajo el lema de modernización vial, muchas veces priorizan la imagen del programa sobre la eficacia real en la movilidad , y pueden terminar trasladando los problemas a sectores aledaños en lugar de resolverlos.
Vecinos y conductores solicitan que las autoridades implementen planes complementarios , como señalización clara, personal de tránsito en los horarios críticos y difusión masiva de rutas alternativas.
Para que la medida tenga un efecto positivo real en la circulación y no se convierta en un nuevo motivo de congestión y descontento ciudadano.