La República Dominicana enfrenta una profunda crisis educativa, marcada por una alarmante escasez de maestros y miles de profesionales capacitados que continúan sin ser incorporados al sistema.
Según datos del Ministerio de Educación (MINERD), el país necesita entre 10,000 y 18,000 docentes adicionales para cubrir la demanda en las aulas, especialmente en zonas rurales donde la relación estudiante-profesor alcanza ratios críticos de 45:1, muy por encima del estándar recomendado de 25:1.
La falta de maestros se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para garantizar una educación de calidad.











