La propuesta de Estados Unidos y Panamá para desplegar 5,500 efectivos internacionales en Haití ha sido presentada ante la ONU con el objetivo de contener la violencia de las bandas armadas.
Sin embargo, la iniciativa ha enfrentado la oposición de China y Rusia, que rechazan cualquier intervención externa en el país, argumentando que debe respetarse la soberanía de Haití.
La misión liderada por Kenia, que actualmente tiene presencia en Haití, no ha conseguido detener el avance de las bandas armadas, que siguen extendiendo su control sobre amplias zonas del país.









