Bajo la atenta mirada de su familia y de un público que no podía anticipar la sorpresa, Alberto Cormillot se animó a cumplir un reto poco común para sus 86 años: debutar en la pista de un circo.
El reconocido médico nutricionista argentino se colgó de un arnés, bailó tap, interpretó tango y ejecutó acrobacias aéreas, todo en el marco de un espectáculo de Servian, El Circo, que además tuvo un fin solidario: medio centenar de niños en espera de adopción fueron invitados especialmente a disfrutar de la función.
La propuesta surgió casi por casualidad. Según contó Cormillot en Cuestión de Peso (Eltrece), a mediados de julio asistió al circo junto a su esposa Estefanía Pasquini, su hijo Emilio y sus nietas Abril y Zoe —estudiantes de Artes Escénicas y Circo en la Universidad de San Martín—.










