El segundo ticket, en principio, estaba destinado a Carmiña Masi, aunque con una condición muy particular: Mavinga debía autorizar su regreso después del conflicto que ambas protagonizaron por un comentario racista dentro de la casa. Finalmente, Mavinga no aceptó esa posibilidad y la producción decidió darle la oportunidad a Andrea del Boca.
A diferencia de otros reingresos, la actriz no pasó por el estudio ni tuvo contacto con Santiago del Moro. Su vuelta se manejó con absoluto hermetismo y ocurrió directamente dentro de la casa. Su aparición tomó completamente por sorpresa a los jugadores, que reaccionaron entre gritos, abrazos y desconcierto.
Como suele suceder con cada decisión importante de Gran Hermano, el regreso de Andrea del Boca rápidamente generó repercusión en redes sociales. Muchos usuarios celebraron la nueva oportunidad para la actriz y destacaron que merecía volver después del accidente que sufrió.
Sin embargo, otros seguidores del reality se mostraron molestos por el privilegio que habría recibido y cuestionaron que ingresara nuevamente sin competir en igualdad de condiciones con el resto de los exparticipantes.