El actor chileno habría perdido la paciencia ante la decisión de la actriz de no enviar a Amancio y Magnolia al colegio y ya contrató un nuevo equipo de abogados para revertir la situación.
La relación entre Benjamín Vicuña y la China Suárez volvió a tensionarse por un tema que el actor considera prioritario: la educación de sus hijos menores. Según trascendió en el programa Nuevo Día, el chileno habría decidido cambiar por completo su enfoque legal luego de meses de impasse alrededor de la escolarización de Amancio y Magnolia.
Fuentes cercanas al caso aseguraron que Vicuña ya no está dispuesto a esperar. El reclamo que habría formulado ante sus asesores jurídicos fue directo: “No me importa cuánto tiempo lleve esto, pero quiero que tomemos cartas en el asunto y que vuelvan los nenes a la escuela”.
El panelista Juan Etchegoyen fue quien puso en palabras la situación. Recordó que los chicos llevan meses sin asistir al colegio y vinculó la decisión de la actriz con su actual entorno personal. “Eugenia ha decidido que momentáneamente sus hijos no vayan al colegio”, explicó, al tiempo que mencionó el vínculo que mantiene con Mauro Icardi.
Esa información habría sido el disparador para que Vicuña acelerara los tiempos. Desde España, donde se encuentra, el actor habría instruido a su nuevo equipo de abogados con una misión concreta: lograr que Amancio y Magnolia retomen la escolaridad lo antes posible.
Una prioridad absoluta para el actor
Quienes siguen de cerca el conflicto aseguran que la escolarización de los menores se transformó en la prioridad número uno para Benjamín Vicuña. Ya no se trata solo de un pedido informal: la contratación de un estudio jurídico especializado marca un giro radical en la estrategia que venía sosteniendo hasta ahora.
La decisión se habría tomado después de constatar que la China Suárez mantenía una postura firme de no enviar a los chicos al colegio de manera temporal. Para el actor, esa postergación no es aceptable. “Está tomando cartas en el asunto severas”, sintetizó Etchegoyen al referirse a los movimientos que Vicuña habría ordenado en las últimas horas.
El foco de la nueva presentación legal estaría puesto en demostrar que la continuidad educativa de Amancio y Magnolia no puede quedar suspendida de forma indefinida. El objetivo es que un juez intervenga y fije un marco claro para el regreso a las aulas.
En el entorno de Vicuña insisten en que el tiempo que pueda demorar el proceso judicial es secundario. Lo que importa, según transmitió el propio actor a sus representantes, es que se active el mecanismo necesario para que los nenes vuelvan a la escuela sin más dilaciones.
El contexto del conflicto
La disputa por la crianza de los hijos no es nueva entre la pareja. Sin embargo, el capítulo de la escolarización parece haber marcado un punto de inflexión. Mientras la China Suárez sostiene que la decisión de mantenerlos fuera del colegio es momentánea, Vicuña la interpreta como una forma de desidia que afecta directamente el derecho de los chicos a una educación regular.
Desde el panel de Nuevo Día se enfatizó que el actor ya no está dispuesto a negociar este punto de manera informal. La contratación de abogados con un mandato específico refleja que la vía judicial se volvió la única opción que contempla en este momento.
Quienes conocen de cerca la dinámica familiar señalan que Vicuña viene siguiendo con preocupación el tema desde hace varios meses. La confirmación de que Amancio y Magnolia seguían sin asistir a clases habría sido el límite que lo llevó a ordenar el cambio de estrategia.
En este nuevo escenario, el actor busca que la Justicia establezca con claridad las obligaciones de ambos padres respecto de la educación de los menores. Para él, no hay margen para seguir esperando. La frase que habría repetido ante su equipo jurídico resume su postura: la prioridad es que los nenes regresen al colegio, sin importar cuánto tiempo tome el proceso.
Así, lo que hasta hace poco era un reclamo privado se transformó en una acción legal concreta que busca poner fin a la incertidumbre educativa de Amancio y Magnolia. El próximo movimiento quedará en manos de los tribunales.